Juan

A dos conclusiones fantásticas llegué después de vivir el Taller: Primero: Ha sido maravilloso el encontrarme conmigo mismo tal como soy, entender qué me pasa, y saber que Dios me ama tal cual soy. Y lo otro: Haber descubierto la Sagrada Media Hora. Cada día que la vivo me doy cuenta que crezco en paciencia, comprensión con el prójimo. He descubierto que el poder de la oración es formidable. Muchas cosas que antes me molestaban ahora ya las dejo pasar. No les doy importancia.
Me ha hecho tanto bien que oráramos a lo largo de la semana, entre sesión y sesión, los unos por los otros. Me dio una fuerza impresionante para afrontar situaciones muy delicadas. 0currieron milagros. Y estoy agradecido y feliz”.